Mt 10:20 «Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.»
Cuando hemos recibido el Evangelio en nuestros corazones también ha entrado el Espíritu Santo en nuestras vidas y con el toda una gama de recursos espirituales para hacer la obra que Dios nos ha encomendado.
El compartir el mensaje de salvación es una obra del Espíritu Santo a través de nuestras vidas, por eso tenemos que confiar que cuando comencemos la proclamación del mensaje, él hablará por nosotros, el pondrá palabras sabias y apropiadas para cada persona que nos escucha, nosotros y ellos resultaremos sorprendidos de lo que Dios puede hacer.
En proclamar el mensaje debe haber una intención de que todos conozcan el amor de Dios, sé que estamos en un mundo que se burla y por su naturaleza caída hay un rechazo natural al amor de Dios, pero esto no nos debe detener, sino confiar que si tantas personas han recibido este mensaje es porque Dios a pesar de todo siempre tiene quien quiera escucharle.
Les invito a leer el Evangelio de Juan capítulo 4.
Dios les bendiga y que tengan un día hermoso, recuerden que el día de ayer ya pasó, mañana quizás no vendrá, así que vivamos bien el que tenemos hoy por gracia de Dios.
Atte. Pastor Campusano