Principio 30: «La importancia del alma»- por pastor Fernando Campusano

Iglesia Tiempo Salvador
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Principio 30: «La importancia del alma»- por pastor Fernando Campusano
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Mt 10:28  «Y no temáis á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.»

Sólo Jesús habla en la Biblia  con tanta autoridad sobre el alma y el infierno, él, mejor que nadie sabe de la realidad de estos dos temas y si él no hubiera hablado con tanta seriedad al respecto, ni los creyentes tomarían tan en serio el infierno y el alma humana.

Son estas dos cosas que motivaron a Dios a tomar forma humana, primero porque el infierno no fue creado para los seres humanos, pero el engaño satánico que el hombre aceptó lo puso con destino hacia ese lugar, Jesús es el verdadero superhéroe que hizo un puente para que el hombre escapara del infierno y llegara al Padre eterno y a su Reino.

En este pasaje Jesús  menciona una vez más que el alma del hombre es superior al cuerpo material, por cuanto es eterna y de nosotros depende que rumbo tomará, si aceptamos pasar por el puente nuestra alma será salva, pero si rechazamos a Jesús rechazamos nuestra única oportunidad de escapar de tan terrible lugar, es necesario que cada creyente domine estos temas porque son la finalidad de nuestro mensaje a un mundo que no sabe a donde va, ni de la eternidad de su propia alma.

¡¡Oh!!, si la gente tomara en serio el propósito de Jesús y lo aceptara,  no les fuera contado por pecado pero para el Padre Celestial no hay mayor insulto y desprecio que después de haber dado por amor a su Hijo, la gente desprecie el único medio de salvación.

17  «Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

 18  El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

 19  Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.» San Juan 3:17-19.

Jesús sacó a la luz la eternidad por el poder del Evangelio, ahora nos toca compartirlo.

Bendiciones. Atte. Pastor Campusano.

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