Pr 28:8 «El que aumenta sus riquezas con usura y crecido interés, Para aquel que se compadece de los pobres las aumenta».
Hay casas comerciales, bancos y prestamistas que se aprovechan de las necesidades de los pobres, para enriquecerse más a costa de intereses abusivos y de usura. Pero todo dinero mal venido trae maldición y no es de extrañarse que pronto venga la quiebra o la desgracia para los tales, terminando sus riquezas en los capitales de los más misericordiosos.
En la parábola de los talentos, Jesús deja claro ésta ley donde al pésimo administrador se le quita el talento y es entregado al mejor mayordomo, al que administró mejor.
No cedamos a la avaricia, ni al querer hacernos de dinero rápido a costa del abuso de los demás. Ocupemos sabiamente nuestro tiempo, y recursos y administremos con sabiduría todo lo que resulta en la prosperidad que nos da nuestro Señor.
Oremos por los ancianos, desvalidos y los que les cuesta comprender el sistema de créditos moderno y que son presa fácil de captadores y comerciantes sinvergüenzas.
Atte. Pastor Campusano