Pr 28:5 «Los hombres malos no entienden el juicio; Mas los que buscan a Jehová entienden todas las cosas».
Ya hemos hablado algo de esto antes, con respecto a las cosas que al hombre se le hace difícil de entender y el porqué Dios permite ciertas cosas en la vida.
Abraham, el Padre de la FE comenzó a obedecer a Dios y empezó a entender a Dios.
La obediencia debe ser primero en la relación con nuestro Padre Celestial, porque como recién nacidos no tenemos la capacidad de entender, primero es el instinto y el desarrollo de los sentidos, luego la comunicación en su forma más básica, posteriormente el desarrollo del lenguaje, pensamientos más complejos, y recién podemos decir que un niño comienza a entender a su padre. En el nuevo nacimiento de un creyente no es distinto, todo comienza por un acto de amor de Dios por nosotros para salvación a través de Cristo, y mediante la fe que es el lenguaje básico de comunicación con Dios, se va desarrollando un entendimiento de su Palabra, y juntamente con ello un conocimiento más profundo de Dios, y de los Porqué de la vida.
Dios le habla a Jeremías como padre amoroso, y deseando que comprenda cosas que Jeremías sufría por no entenderlas le dice:
(Jr 33:3) «Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces».
El conocimiento y la revelación están estrechamente relacionados con el amor que le tengamos a Dios.
1Co 2:9 «Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman».
Atte. Pastor Campusano.