Pr 23:20-21 «No estés con los bebedores de vino, Ni con los comedores de carne; Porque el bebedor y el comilón empobrecerán, Y el sueño hará vestir vestidos rotos».
No se trata de no celebrar, sino de hacerlo en paz, y en plena sobriedad en todo sentido.
Este pasaje hace referencia a los que quieren andar de fiesta en fiesta y de asado en asado, aquellos que han hecho de su vida una parranda permanente sin velar por su propia vida ni la de su familia.
Las Escrituras manifiestan constantemente el buen uso de las riquezas y la buena administración del tiempo, en todo esto las fiestas no son prohibidas, siempre y cuando sean en ocasiones especiales y esporádicas de sana celebración.
Hay un gran número de personas en nuestro país que quieren andar de fiesta en fiesta y que hacen el quite a una vida laboriosa y productiva, obviamente terminarán en la miseria, con muchos vicios y desgracias, una de las cosas que más entristecen de estas clases de personas, es que terminan solas, aún distantes de sus seres queridos y los supuestos amigos de parranda ya no están para acompañar ni ayudar.
Cambiemos la mentalidad para un mejor país. Dios nos educa para ser mejores, dejar de lado la vida sin provecho, y mejorar la próxima generación.
Que Dios les bendiga.
Atte. Pastor Campusano.