Pr 17:13 «El que da mal por bien, No se apartará el mal de su casa».
Hay muchísimas personas que no saben porqué la maldición ha llegado a casa, la falta de conocimiento de La Palabra hace que ignoren ciertas causales, o bien la soberbia y el orgullo les enceguece para no ver el origen. El pasaje de hoy da una sentencia de maldición contra los malagradecidos, que pagan con mal al que le ha hecho bien.
Salomón menciona que muchas de estas verdades las aprendió observando el diario vivir, talvez sea éste el caso de como llegó a conocer hogares maldecidos, gente a quien él le hizo bien pero le pagaron con calumnias, traiciones, robos etc.
Es triste pensar en esposas e hijos que pagan las consecuencias de jefes de hogares impíos que maldicen su casa por acciones como éstas.
Lo urgente para quien no conoce las razones de las maldiciones, es empezar a orar y pedir a Dios que muestre las causas, Dios lo hará con quienes sinceramente quieren resarcir cualquier mal hecho.
El rey David se encontró al comienzo de su reinado con una maldición de hambre para su país por tres años, está situación entendió que era maldición y comenzó a preguntar a Dios a que se debía y Dios le dió la respuesta, y encontró una causa proveniente del gobierno anterior, David hizo lo necesario y Dios bendijo el Reino.
También he visto esta sentencia en acción, con personas a quienes me han pagado muy mal y ha sido muy triste verles sufrir y sin cambiar de actitud.
En las Escrituras Dios nos señala muchas injusticias que traen sentencias de maldición.
Constantemente la gente se pregunta ¿en dónde está la justicia de Dios?, está en todas partes, sólo que no logran verla en los hechos que ocurren o acontecerán.
Andemos en justicia, seamos agradecidos y no paguemos con mal al que nos ha hecho bien.
Tómese el trabajo de averiguar por cuantas causas uno puede ser maldecido justamente.
Arrepintámonos y pidamos perdón a Dios y a los que hemos dañado.
Atte. Pastor Campusano.