Mt 25:28 «Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.»
Constantemente, en los países se quejan por la mala distribución de las riquezas. Constantemente, vemos también quejándose a los que no le trabajan un día a nadie, y los que reclaman por cada trabajo que hay que hacer, están también los que flojean en horas de trabajo, y los que cuando reciben el sueldo se lo gastan en vicios, olvidando a su propia familia. Hay muchos otros casos de mala administración de los recursos y oportunidades que Dios nos da en la vida, y en la mayoría las justificaciones acusan a otros de sus pérdidas o falta de nuevas oportunidades.
En esta parábola, Jesús muestra al Padre como alguien que parece duró a los ojos de los demás, por exigir una administración básica, además puede parecer injusto, por darle al que tiene más, quitándole al que no administró bien lo poco. Dios es un buen administrador y exige donde se debe exigir, y bendice al que decide hacer bien las cosas.
Qué triste es ver la vida con la mirada equivocada, pensando que tenemos la razón y justificando nuestros errores, o pensando que las cosas tienen que ser como nosotros queremos, y no como piensa Dios.
Esto nos llevará a una vida de terrible amargura.
Pidamos a Dios que cambie nuestro corazón, tenemos que venir arrepentidos del orgullo de pensar que somos la verdad.
Atte. Pastor Campusano.