Mt 23:27 «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.»
La hipocresía es parte de la humanidad caída, ya sea mostrar lo que no sentimos, o exigir de los demás aún cuando nosotros no lo hacemos, esto y mucho más entra en las conductas normales de la raza caída.
Jesús nos pide vivir sin dobleces, que nuestros pensamientos sean nacidos de Dios y llevados a la acción por nuestra parte.
Es tarea que requiere crecer en el Señor y de hacer morir lo carnal de nuestra vida. El ejercicio constante de la lectura de la Palabra y la meditación en ella perfeccionará nuestro pensar y hacer, todo esto alimentado por la oración, de donde recibimos las fuerzas divinas para lograrlo.
Evaluemos nuestra conducta todos los días a la luz de La Palabra, ella nos redargüirá o acusará nuestras hipocresías. Cuando leemos La Biblia es como ver un espejo que nos muestra lo mal que aún queda en nosotros.
Es el único espejo que recomiendo ver seguido, por lo menos más que el otro.
Atte. Pastor Campusano.