Mt 22:40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Jesús se está refiriendo al principal mandamiento de amar a Dios por sobre todas las cosas y al segundo, que es amar al prójimo como a uno mismo.
Nuestro Señor dice que de esto depende toda la Ley, ósea todo lo que necesitamos para vivir es amor, porque toda la Ley de Dios está basada en eso, por tanto cada pensamiento o acción nuestra, deben ser inspirados por amor.
Humanamente no es posible, si Dios no hace la obra regenerativa de la salvación por Cristo Jesús en nuestras vidas. Sólo aceptando a Jesús en nuestros corazones, comienza este proceso, y entendemos posible amar aún a nuestros enemigos.
Una vida sin Jesús es una vida sin amor y con raíces de amargura que crecen haciendo mucho daño.
Lectura adicional:
1ra. Corintios 13
Atte. Pastor Campusano