Mt 16:24 «Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.»
Son muchos que piensan equivocadamente de los cristianos y declaran que vivimos bajo prohibiciones.
Jesús nos dio libertad del pecado, pero como nuestro Señor y salvador, está en su derecho de aconsejamos como buen padre lo que no está bien. El Apóstol Pablo nos dice: «a la verdad todo me es lícito más no todo me conviene». Por lo anteriormente expuesto tenemos libertad para hacer lo que queramos pero somos advertidos que todo tiene consecuencias propias de los errores y malas decisiones. Si hemos decidido seguir a Jesús porqué creemos en su camino y que en él seremos verdaderamente felices, no caigamos en la Tentación de tomar un camino distinto sólo por placer o comodidad.
Si hemos aceptado la salvación de Cristo, él nos advirtió que es a su manera seguir por el único camino de salvación, el fue honesto en decirnos que es un camino angosto y pocos van por el y él es el único que lo ha cruzado, Jesús sabe cual pasó y donde darlo. Es triste que el Señor además de salvarnos inicialmente cuando le recibimos, tenga que detenerse por nosotros para volvernos a rescatar de malas decisiones y pasos mal dados.
Sal 37:5 «Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.»
Nuestro caminar detrás de Jesús es un camino de obediencia y confianza, en donde renunciamos a nuestra forma de ver las cosas para creer en su dirección.
Atte. Pastor Campusano