Mt 14:30 «Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!»
Jesús enseñó varias veces acciones para anular la duda y el temor, una de ellas es no mirar para atrás o para el lado; Lc 9:62 Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.
Mirar atrás o al lado significa ocupar nuestros pensamientos en algo distinto a nuestra meta, hacer aquello es dejar que nuestro pasado con sus errores sean usados por el enemigo para apagar la fe y llenarnos de temores al fracaso. Así que miremos hacia Jesús y sólo a él.
Otra acción provechosa en medio de la lucha, las tempestades y en los momentos en que necesitamos un milagro es apartarnos de la gente que se burla y duda de la fe en nuestros Dios.
Marcos 5:35 «Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro?
36 Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente.
37 Y no permitió que le siguiese nadie sino Pedro, Jacobo, y Juan hermano de Jacobo.
38 Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho.
39 Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme.
40 Y se burlaban de él. Mas él, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con él, y entró donde estaba la niña.
41 Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate.
42 Y luego la niña se levantó y andaba, pues tenía doce años. Y se espantaron grandemente.»
A veces todos al rededor tratan de contar las circunstancias que ellos ven y no dejan oportunidad para la fe, muchas veces los médicos preparan la mente para la enfermedad y la calamidad pero no para la esperanza y la recuperación.
La última acción que veremos es: No escuchar el fuerte viento, ni mirar lo grande de las olas, sino mirar sólo a Jesús aunque las olas lo tapen por un momento, el sigue ahí.
De eso se trata el pasaje de hoy.
Ahora a practicar lo aprendido con la ayuda de Dios cuando el lo permita.
Sean muy bendecidos. Atte. Pastor Campusano