Mt 13:1 «Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar.»
Jesús sufrió persecución de los religiosos y aún de los de su propia casa. Esto ya lo hemos visto en otro desayuno anterior y que se puede entender leyendo Marcos 3:21, 31, y 33.
Es triste estar en una casa donde piensan que uno está loco por obedecer a Dios, Jesús no fue la excepción.
El texto de hoy muestra a Jesús como sale de su casa para ir a la orilla del mar con la intención de tomar aire y estar a solas con su Padre en meditación, pero El Padre Celestial le lleva multitudes de personas para escuchar la Palabra y consolarlo sintiéndose útil.
Muchas veces habrán situaciones familiares y distintas cosas que podrían entristecernos y deprimirnos, dejándonos confundidos y débiles en la fe, y alejándonos de nuestro deber. Por todo esto hay que estar dispuesto a salir a tomar aire y esperar y ver que nos tiene preparado nuestro Dios. Si el día continúa que sea en comunión con nuestro Dios y no dando lugar a la depresión.
La fe siempre será probada aún con los de nuestro hogar. El mundo cercano lo ve como uno más, pero hay otros que en medio de su necesidad sabrán que Dios ha puesto algo especial en Ud. Dios le guiará a ellos o ellos a Ud.
Estemos en constante oración para tener algo bueno que dar cuando vengan. Jesús dijo cuando le tocaron con fe: ¿quien me ha tocado… porque virtud salió de mi?
Tenga por seguro que estando en oración y en estudio de la Palabra siempre tendrá algo para dar.
Bendiciones. Atte. Pastor Campusano.