Mt 7:21 «No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos».
Jesús dijo que los demonios creen y tiemblan pero no se arrepienten, así que no basta creer; Muchos siguieron a Jesús y luego lo abandonaron, no basta seguirlo a cierta parte; Muchos le llaman Señor y no hacen lo que su Padre manda.
Llamarle Señor significa que nuestra vida le pertenece, que reconocemos que fuimos comprados a precio de Sangre y desde entonces le seguiremos agradecidos de la nueva vida que nos dio.
Seguir a nuestro Señor Jesús demuestra que realmente valoramos lo que el nos ofreció (Salvación y vida eterna).
Muchos embobados por los placeres de esta vida no alcanzan a dimensionar el regalo ofrecido, pero preguntémosle a alguien que hastiado de la vida busca un nuevo camino, o a quien le han abandonado sus padres y ha llevado una vida de sufrimiento tras otro, a quien la droga le ha esclavizado y quiere una nueva oportunidad, etc.
Jesús vino a los que reconocen y valoran su ofrecimiento, VIDA NUEVA bajo su señorío y no del pecado.
1 Salmo de David. No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
2 Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán.
3 Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.
4 Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
5 Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará. (Salmo 37)
Atte. Pastor Campusano.