Hoy cuando aún a los no convertidos se le hace difícil reconocer quién es cristiano, debemos pensar a que se debe.
1. La falta de amor en los creyentes.
2. Los creyentes hablando, bebiendo, vistiendo, comprando, y haciendo cosas para ser aceptados en este medio mundanal.
3. No haciendo lo que como hijos de luz nos corresponde.
Estas son algunas cosas que demestran el terrible problema de identidad de muchos creyentes. La pasión por querer agradar a Dios se a perdido en muchos y con ello el poder de Dios en sus vidas.
Stgo. 4:4″ …¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.»
¿Quién queremos que nos acepte?¿ Donde está nuestro interés, donde está nuestro tesoro?¿¡¡ DONDE !!?
Lc 12:34: “Porque donde está vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón”.
La prudencia, el decoro , la sobriedad, el buen gusto nunca han sido enemigos de Dios.
Que esto se pueda aplicar a toda nuestra manera de vivir.
Atte. Pastor Campusano