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Pr 28:9 «El que aparta su oído para no oír la ley, Su oración también es abominable».
Abominable es algo malo que merece repudio, rechazo, desprecio, por atentar contra la moral y los principios establecidos.
En La Biblia se mencionan varias cosas que se consideran abominación aunque no mencione este concepto pero sí la idea.
En Deut. 24.4
El esposo que repudia a su mujer, dándole carta de divorcio, y permitiendo que se case con otro, no podía volverla a tomar por mujer si el segundo marido la repudiaba.
Dios defiende la dignidad de la mujer y del matrimonio con esta ley y dice que es abominación.
El que evoca el espíritu de los muertos Lv. 20.27.
Muchas personas tienen la idea que hablar a los familiares muertos no es malo, pero es el principio básico del espiritismo, algo abominable para Dios.
Son muchas cosas que en la vida pueden ser aberrantes ante los ojos de Dios, pero que alguien piense que su oración es abominación a Dios no se le pasa ni por la cabeza.
Bueno este pasaje de hoy menciona que el que aparta su oído de la ley, TAMBIEN su oración es abominable, osea los rebeldes, los anárquicos, los que no se quieren sujetar a Dios y a ninguna autoridad.
Una oración para ser escuchada por Dios, primero tiene que contener arrepentimiento sincero de nuestras rebeliones.
Muchos esposos maltratan a sus esposas y luego muy sueltos oran a Dios pensando que sus ruegos son atendidos.
1Pe 3:7 «Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan ESTORBO».
En otras palabras para que no sean abominables.
Asegurémonos que nuestra oración no sea abominable a nuestro Dios.
Atte. Pastor Campusano.