Pr 14:29 «El que tarda en airarse es grande de entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad».
El control de las emociones debe ser algo permanente, al inteligente emocional no se le desbocan los sentimientos.
Se aproximan las temporadas de fiestas: graduaciones, Navidad, año nuevo, y otras de mal gusto. En las fiestas son muchas las familias que se reúnen para celebrar, y en muchos hogares se juntan parientes y conocidos con ciertas sensibilidades y resentimientos o predisposición a los pleitos y ponen en peligro la paz del grupo. Las fiestas también son oportunidades para los inteligentes emocionales de aportar con buenas actitudes y sembrar paz.
En todo grupo están los que van esperando encontrar gente que les aporte para su bienestar, están los resentidos y amargados que se valen de cualquier cosa o situación para descargar su mal carácter y les importan un bledo los demás participantes que han venido a celebrar, estos absorben las energías de los demás. Vuelvo a dejar el consejo de no ser un egoísta mayúsculo, para dar oportunidad que todos la pasen bien.
Que Dios les bendiga con provisión abundante, como para compartir con los más necesitados. No espere que lleguen a su casa para compartirles, si sabe de alguien necesitado compártales de alguna forma.
Al rico y al pobre Dios los junta. (Tarea para encontrar)
Atte. Pastor Campusano