Pr 11:11 «Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida; Mas por la boca de los impíos será trastornada».
Hay muchos que viven una vida verdaderamente cristiana, pero su fe aún no se ha desarrollado en términos de autoridad espiritual, ósea aún no saben todo el poder y autoridad que poseen en Cristo, poder de bendecir y cambiar aún ciudades enteras con la oración.
Podemos cambiar la economía espiritual y material de un lugar, podemos declarar bendiciones varias, que se verán en el tiempo cumplidas, podemos trabajar responsablemente con la Palabra de Dios para que muchos conozcan una vida nueva en Cristo.
Podríamos estar quejándonos y lamentandonos de la situación de nuestras ciudades, o podemos optar por la actividad de bendecir y darles un curso distinto.
Dios nos tiene como embajadores en donde vivimos, mostremos un camino más excelente, el camino de la bendición de Dios.
Atte. Pastor Campusano.