Pr 12:28 «En la vereda de justicia está la vida; y el camino de su vereda no es muerte.»
Nacer no lo elegimos, el lugar tampoco ni el color de la piel, la religión de nuestros padres y un sin fin de cosas más ya estaban cuando nacimos, de todo esto hay cosas que podemos cambiar, por ejemplo: el lugar donde viviré, la FE que seguiré, el camino que tomaré. Nadie está obligado a vivir como la generación anterior, pero sería una necedad no continuar con las cosas buenas que funcionaron para una vida felíz.
Cualquier ser humano sensato se detendrá y reflexionará en algún momento de su vida y tomará la decisión de cual camino seguir. Cada día que pasa sin mejorar nos empuja a un cambio de vida, Einstein dijo que un loco es alguien que quiere cambiar su vida haciendo siempre lo mismo. Si Ud. quiere un cambio bueno, con el mejor de los resultados, necesita que alguien sabio y justo, que conozca la eternidad y todas las variantes de la vida le oriente, ese alguien existe y nos dijo claramente: «Yo Soy El Camino, y La Verdad y La vida, y nadie viene al Padre si no es por mí», no nos podemos excusar, diciendo que hay muchos caminos que nos confunden, pues el único hombre perfecto nos mostró el único camino.
Si estamos en la otra vereda, de la del frente nos llaman a dejarla.
Jr 6:16 «Así dijo Jehová: Paraos a los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cual sea el buen camino, y andad por él; y hallaréis descanso para vuestra alma».
En todo aspecto de nuestra vida que vemos calamidad debemos hacer cambios, mejor aún si cambiamos un camino que siempre nos llevó a destrucción.
Atte. Pastor Campusano.